lunes, 8 de septiembre de 2008

¡ Que lindo es no tener 20 años!

Últimamente tengo la sensación de que cumplir años es pecado. Tan pecaminoso es, que los jóvenes, en vez de disfrutan su juventud, sufren pensando que ya no tienen 14. Creen que de los 14 en adelante, uno deja de crecer y se dedica solamente a envejecer. Basta enfrentar a uno de 21 con uno de 17 para que el de 21 se sienta un viejo. Lo primero que se preguntan los chavales al conocerse : “ ¿ Cuántos años tienes?”... ¡ como si hubiera alguna diferencia entre tener 22 y tener 28 años! Los jóvenes computan los años como si fueran siglos: -¿Cuántos años tienes? -Yo tengo 21 años...¿ y tú? -Yo tengo 23... -¡ Ay, no lo pareces para nada! ¿Cómo haces para conservarte tan bien? Los de 20 se pasan la vida tomándole el pelo a los que se acercan a los 30- “ ¡ Eh , abuelo!”- como si a partir de esa edad un ser humano se autodestruyera en cinco segundos. Dicen que “viejo” es todo aquel que tiene 15 años más que uno. Pero entre los jóvenes, “viejo” es todo aquel que tiene un año más que uno. ¿ Por qué están tan preocupados por la edad? ¿ Acaso sienten que tendrían que estar aprovechando mejor esos años sin arrugas ni canas...pero no saben cómo sacarles el jugo? Bueno, es algo que nos pasa a toda edad. Mi abuela, a los 80 , me decía “ Yo sé debería estar aprovechando a fondo estos últimos años de mi vida ...pero no se me ocurre cómo” . Uno sabe que en este momento exacto de nuestra vida, tengamos la edad que tengamos, deberíamos dedicarnos a hacer algo que ya no podremos hacer dentro de veinte años . ¿Pero...qué ? ¿Hacer el amor en parapente? ¿Subirse a los hombros de un ministro en un acto público? ¿ Enrrollarse con el personal trainer? ¿Practicar snowbord con aladelta? ¿ Hacer artes marciales en las alas de un hidroavión en vuelo? ¿ Ser estrella de rock? Los de 20 creen que los de 40 son muertos en vida. En la mente juvenil, los 40 son el Terrorífico Mundo de los Zombies. No los critico, porque las de 40 también creemos que cumplir más de 60 es estar con un pie en la tumba. (Cabe recordar que a los de 20 los doblamos en edad.) A los 40, las que nos doblan en edad ...¡tienen 80! Así que, para el caso, para una chica de 20, las mujeres de 40 son tan viejas como para nosotras (las de 40), son las de 80. La diferencia radica en que las que tenemos 40 sabemos que la edad no define a la persona. Yo tengo amigas cuya edad ignoro, porque no tienen nada que ver cuántos años tengan sino cómo los viven: hay viejas de 30 y niñas de 50. En su clásico “La vida comienza a los 40” el autor americano Walter Pirkin comenta: “Sólo se escucha decir: “Este es un mundo que pertenece a la juventud”. Ese libro se publicó en 1964, así que parece que siempre escuchamos lo mismo. Sospecho que los antiguos egipcios también se quejaban de que si no eres joven no existes, lo que en Egipto se agravaba porque los faraones tenían 13 años. Cleopatra se hizo picar por una serpiente a los 39 años....¿Habrá sido para no cumplir 40? El culto a la juventud nos invade. Si la vida imitara a la televisión , las adolescentes tendrían veintisiete años, las madres tendrían 30 y las abuelas tendrían 35. Pero la televisión siempre cuenta mentiras. Pirkin afirma en su libro que “la persona joven es una masa de apetitos y de energías , pocos de los cuales están bien organizados. En el primer tercio de nuestra vida es normal ser víctima de un prolongado conflicto de intereses. Se despilfarran meses precioosos en la persecución de algún fuego fatuo”. Seamos realistas: lo único lindo de ser joven es que nos entran los jeans talle 36. En realidad, los jóvenes viven en un estado de perpetua desazón, tratando de ser aceptados, de pertenecer al grupo, de encontrar una vocación y de hacerse un lugar en el mundo. Las muchachas jóvenes , además, tienen que mostrarse vestidas a la moda, conseguir un novio apuesto o un marido con dinero. Y no se dan cuenta de que sólo por ser jóvenes, son tan atractivas que hasta el tipo más desagradable se siente con licencia para avanzar sobre ellas y ponerlas en la difícil situación de tener que vivir quitándoselos de encima. Las de 40, en cambio, ya tenemos toda esa horrible etapa superada. Sabemos que no vale la pena estar a la moda, porque en cuanto te compraste el último modelo de botas imitación piel de leopardo de taco alto, se ponen de moda las sandalias chatitas de plástico transparente. Y cuando se pasan de moda estas sandalias , se ponen de moda unos borceguíes de soldado rus que le pueden quedar bien a una cahavala, pero jamás a una mujer de 40, como tú. Sabemos que no tiene sentido competir con nadie, porque lo que más le atrae a la gente es que seas tú misma, tal como eres. Y, puestos a competir, la carrera es inútil. ¡Imaginen a Bach celoso de Handel, a Lacan compitiendo con Freud, a Chanel compitiendo con Dior, a Einstein compitiendo con Max Planck! Bueno, ya sabemos que todos ellos morían de celos por los logros de sus colegas....¿ pero por qué tu vas a ser tan tonta como Einstein? Todo lo que sueñas a los 20, una vez que lo obtienes no es tan fascinante. Sabemos que los novios apuestos te meten los cuernos y no saben escuchar a una mujer. Sabemos que no vale la pena tener un marido con dinero (que después te lo mezquina), sino hacerse el dinero una misma. Y lo mejor de todo es que, sabiendo que aún podemos hacer el amor en parapente, tener un romance apasionado con el personal trainer o practicar snowboard con ala delta... preferimos quedarnos en casa a mirar un video y tomar una taza de chocolate caliente . “Si no puedes con los años, únete a ellos.”